Por: Viecente Sanchez Rojas

Arcelia Díaz gana en Huejúcar con 1,457 votos y es rechazada por 3,106 electores que no votaron por ella.

*- Juan Martínez pasará de servidumbre de Roy a gobernar el municipio de Huejúcar.

Los datos del PREP del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco informan que el abstencionismo en Huejúcar fue del 31.58% y la candidata de Movimiento Ciudadano, Arcelia Díaz Márquez, logra el triunfo indiscutible.

De los 4,563 electores de la lista nominal la candidata de Movimiento Ciudadano obtuvo 1,457, por lo que no tiene la aceptación de 3,106 electores de Huejúcar, aunque es criticable entre sus contrincantes y ciudadanos la votación que obtuvo, si se toma en cuenta las trampas que realizó su esposo y sus futuros socios.

De lo anterior se desprende que de los 4,563 electores, votaron 3,122 y 1,441 se abstuvieron, de ello. Arcelia Díaz de Movimiento Ciudadano logra 1,457 votos (46.66%), le sigue la candidata del PRI, María Esparza con 830 votos con el 26.58%; Juan Reyes Flores, encabezando la coalición de tres partidos –Morena-PT-PES- obtiene 378 votos y la candidata del PAN Chita Trujillo con 352 votos 11.27%.Habitantes del municipio se preguntan “¿de dónde sacó tanto voto Chela?”, aunque corre como reguero de pólvora y por las indiscreciones de las familias, como autor principal de la compra de votos y coerción a Juan Martínez García, esposo de la candidata electa de Movimiento Ciudadano, Arcelia.

PODER Y NEGOCIOS TRAS EL TRONO

Se frotan las manos una vez que logran ganar la elección o comprar la elección -ya que según presumieron en la cantina y reuniones de amigos- harán de las arcas municipales un botín para incrementar su patrimonio, patrimonio que hoy ostenta y que es producto del enriquecimiento ilícito que logra Juan Martínez como funcionario en el estado de Zacatecas.

Juan Martínez pregonó en campaña y unas horas después del triunfo electoral de su esposa, al igual que su hijo, que “la presidencia municipal ya es de nosotros”, porque la candidata electa solamente será una presidenta municipal de membrete, ya que él hará las funciones de alcalde –poder tras el trono-  y buscará sacudirse los complejos como servidumbre que adquirió con su “Amo el diputado de Zacatecas Roy”. Ahora será el mandamás del pueblo de Huejúcar.

LA COMPRA Y COERCIÓN DE VOTO DOMINIO PÚBLICO

Se durmieron en sus laureles los priistas y panistas, pues observaban como Juan Martínez García, estaba cerca de las casillas para coaccionar el voto, porque la compra de votos se había hecho el viernes 29 y sábado 30 de junio, principalmente en las comunidades de Ciénega Grande, Achimec, Tlalcosahua y en la cabecera municipal. Algunos beneficiarios afirmaban recibir “los apoyos de Juan o del regidor electo Antonio Ruiz Meza”, pero omitieron hacer alguna declaración pública.

El cemento comprometido sale de los negocios de Miguel Flores, actual regidor de MC, y de Santos Salas, expriista que se integra, por invitación de Juan, al equipo de MC, que por sus antecedentes poco honestos fue relegado del PRI municipal. Los favores se pagan con favores.

Cabe recordar la frase que promovió el candidato electo al senado por MC, José Clemente Castañeda, que está muy adecuada a Juan Martínez personaje que le debe al PRI de Zacatecas su enriquecimiento inexplicable y en Huejúcar pagó para que votarán por su esposa, candidata electa de Movimiento Ciudadana, además de integrar a su amigo, el contratista Antonio Ruiz Meza a la planilla como primer regidor y no se duda que tendrá la obra municipal.

“Prohibido Olvidar lo que dijo George Orwell: Un pueblo que elige corruptos, impostores, ladrones y traidores, no es víctima, es cómplice”.