MAMACITA

Por: Noé Rocha Otero

Mayo es de fiesta, muchos lo disfrutan, menos yo; guardo silencio, pero mi semblante  me delata, no quiero parecer cursi, pero extraño a mi madre todo el año, pero… más en este mes. Mi madre no está conmigo, me hace mucha falta, y sin ella, las festividades pasan a segundo término, hago un esfuerzo por encajar en la sociedad que entrega flores y regalos en esta fecha, pero es complicado para mí y tú lo sabes “Ma…”

“Quiero que me vistas “Ma”, que me peines, que me pongas brillantina en el pelo y que me subas el pantalón y acomodes la camisa que apenas compraste con unos cuantos pesos que tenías para que yo estuviera presentable en el evento del 10 de mayo”.

“Quiero me digas flaco, quiero que me grites, para pedirme que te ayude en algo para hacer, quiero que me sirvas tus frijoles hervidos o refritos, los dos te salían exquisitos y tus tortillotas, ni se diga, quiero que me quites una que otra liendre, quiero observarte en la sala viendo tus película en blanco y negro, quiero verte sentada en tu sillón sobre la banqueta de la casa, quiero escuchar que me digas que  valla contigo al río, quiero que me lleves a Martínez de la Torre con la tía Felipa aunque me vomite en el “totolero”, quiero que me metas una madriza con lo que tú quieras por no hacerte caso, quiero que me quieras mami, quiero que me mientes la madre con ese tono característico en tu persona por pelear con mi hermano Eloy, quiero todo contigo “Ma”, regresa por favor, aunque sea por la noche, ven a darme un abrazo y te juro que no le diré a mis hermanos que estuviste conmigo para que no se enojen, principalmente a Mary que es la que más ve por ti, bajo tierra, sólo quiero volver a tenerte a mi lado y decirte que eres la mejor de todas, mi madre adorada, mi vieja chula, por eso hoy y siempre, a la fregada el 10 de Mayo”.

“Quiero que me acompañes  a la escuela y le digas al maestro Balderas que no tengo zapatos para poder declamar en el evento del 10 de Mayo,  quiero estar ahí, porque te dedicaré mi poesía, pero anda ve y dile, yo se que él te dará para comprarme unos zapatos en el mercado, con “El Hueso”, de los más baratos y entonces te prometo que te diré cosas bellas que nunca te las he recitado madre mía”.

“Ándale, ven “Ma”, sé que tú puedes salir de tu tumba y llegar a la casa, no caminarás mucho, el panteón está cerca…, si no quieres que te vea vestida de blanco y llena de huesos, no te preocupes, que no te de pena “Ma”, apago la luz de mi cuarto y sólo háblame al oído, dime que me quieres mucho, no contaré que me abrazaste y que estabas fría, diré que tu abrazo estaba lleno de calor”.

“Ayer platiqué con mi hermano Eloy, estábamos acostados en los sillones de la sala, donde muchas veces pasaste ratos agradables y amargos cuando te nos enfermaste. El 10 de Mayo es una fecha triste para mí y mis hermanos porque ya no podemos festejarte. Eloy nació un 10 de Mayo, vaya regalote que te llegó en esa fecha “Ma”, por eso era tu consentido, por eso lo querías mucho y te preocupabas tanto por él, sabes que ahora yo lo cuido, está bien, descansa y ya no pienses tanto en él, porque te hará daño”.

“Si tú vienes, aunque sea un ratito, iremos al río, a recordar viejos tiempos, a verte lavar, a agarrar islamas, burros o camarones para comer con frijolitos y salsa de chiltepín, a que me bañes con jabón zote y de paso cortamos unos berros. ¿Qué te parece, Ma?, ¿Ya te animaste Ma, o  no? Ándale Ma…, ya dime que sí…”

Luego de que estés aquí a mi lado, te podrás ir con las tías Carmen y Marico, tus cuñadas, a jugar un charango y luego pasas a saludar a mi tía Sara, tu hermana para que te invite unos frijolitos como los hacía la abuela Carlota, en fin, tienes muchas cosas que hacer acá, pero no tardes“Ma”.

“La cocina de la casa está igual como la dejaste, aunque han desaparecido algunos trastes, pero podemos comprar otras cazuelas y que se vean chingonas, ahora que vengas, ahí estaré contigo para que me hagas unas enfrijoladas con huevo revuelto y tomaremos café negro de olla. Sólo eso quiero; sentirte que estás conmigo y aunque sé que ya no se puede recuperar los 20 años, que no viví contigo por estar en Zacatecas”.

Te platicaré de mi vida, de lo bueno y malo que ha pasado conmigo, de mis hermanos no diré nada, porque no quiero meterme en sus vidas y lo mejor es que ellos, cuando te sueñen, te cuenten de lo suyo. Mis hijas Tania y Laiza ya crecieron, heredaron tu belleza  y también tu carácter, las quiero mucho y gracias a su madre, Lucy han salido adelante a pesar de algunas adversidades.

“Ya mejor ni te sigo contando que pasó después, cuando me vine de Zacatecas, porque me vas a mandar a la fregada “Ma” y a lo mejor hasta te arrepientes de venir a verme por la noche. En asuntos de trabajo vamos bien, en cuanto al amor, pues pa´ que te digo, si, no vale la pena, ya ves como somos los pinches hombres, siempre tropezando en estos temas, aunque tenemos la esperanza de encontrar una mujer que nos comprenda, ame y nos trate con respeto, también de ilusiones se puede vivir Mami, ahí dejo este tema, porque ya sé lo que me dirás”.

¿Qué más te puedo decir Mamá?: El pueblo sigue igual, nada ha cambiado, si acaso una que otra colonia nació, las necesidades son las mismas y algunos de tus amigos políticos siguen dando patadas de ahogado, queriendo ser autoridades nuevamente, sólo acomodan regidores y les dan obras, pero creo que la gente ya no cree en ellos.

Yo sé que estas escuchando todo lo que te estoy diciendo; te estoy dando un pequeño panorama para que te animes a venir y darme un abrazo, quiero convencerte de que por la noche es la mejor hora, porque estoy sólo y nadie verá que entres a tu casa.

Toda la noche de viernes te  soñé, a nadie quiero más que ti, a ti no te puedo mentir, como suelo mentir de vez en cuando, juro que te amo “Ma” y si me haces el favor de venir, te voy a querer aún más…

“No creas que me he tomado una copa de vino para decirte todas estas cosas en mi texto, estoy en mis cinco sentidos, aunque con un trago de caña escribiría mejores letras para ti, porque la sangre hierve y remueve conciencias. Hoy, estoy tranquilo, pensando solamente en ti, eres el amor de mi vida, eres todo para mí, eres quien me parió, quien me cuidó, quien me alimentó y quien nunca, a pesar de la pobreza me abandonó, por el contrario, tus hijos estaban por encima de todo, gracias “Ma”.

Mayo es muy difícil para mí, no tengo a quien regalarle unos platos o unas flores; disculpa que te insista en que vengas un rato por la noche “Ma” y me des un beso en la frente, la verdad lo necesito en estos días calurosos pero muy fríos a la vez. Todo lo que te he dicho Mami, lo soñé, y cuando desperté solo suspiré, pensando en que nunca podrás salir de tu tumba para abrazarme y venir a la casa, esa es la realidad, aunque no pierdo la esperanza de que algún día entre la oscuridad llegue tu espíritu y me digas… aquí estoy mi flaco querido, aquí estoy…